LA SOLEDAD DEL EMPRENDEDOR

Toda mi vida tuve esa doble sensación de alegría y soledad al momento de emprender. Emprender por el simple hecho de encarar algo, no necesariamente “construir” una empresa.

Aunque cualquier proyecto, sea de la índole que sea es “emprender”.

Tengo casi 40 años y no tengo duda, por mi manera de ser, que voy a emprender hasta el último día que viva. Esa es mi esencia, esa es mi vida y mi combustible. Hay veces que tengo la sensación que estoy condenado a sufrir toda mi vida :-).

Hay gente en cambio, que tienen la paz y tranquilidad de “pasar” la vida haciendo lo que otros le mandan, y está bien y se sienten bien, porque en definitiva, son sus grandes empresas quienes los protegen de tomar esas desiciones; y otros rayados que no podemos estar tranquilos nunca, porque hasta dormidos estamos pensando que vamos a encarar de nuevo al día siguiente.

Un post de DAMIAN VOLTES del mes de julio habla de esto, pero puntualmente del foco, en cuanto a la asignación de tiempo, dinero y cabeza para los proyectos. Que tiene mucho que ver con esto de la soledad.

Puntualmente, lo que interesaba contar, es lo que se conoce como SOLEDAD DEL EMPRENDEDOR.  Esta soledad del emprendedor, es algo que la puede entender solo quién emprende, no quien forma parte del equipo, porque si la idea y el impulso fue tuyo, esa otra persona (equipo) por más comprometida que esté, no es quien lo lleva en la sangre ni quién lo sufre en el corazón.

Soledad

También pasa, que las decisiones que ponemos sobre la mesa para discutir en equipo  (creyendo que es lo correcto), muchas veces terminan siendo las no suman, porque no hay como lo que decide el emprendedor (con la carga y soledad que implica). Esa decisión es la que vale. No siempre la buena desición es la correcta.

Es fundamental que en todo el proceso, sigamos con la apertura de cabeza para ver más allá de “nuestra idea”, fortaleciendo conceptos, decisiones, cada uno de los pasos, acompañándose con gente que sepa (especialistas) en cada una de las áreas donde nosotros flaqueamos. Porque muchas veces, por no decir casi siempre, el proyecto que iniciamos, nunca es el mismo que el que termina siendo. Y por esto debemos tener el dinamismo y la flexibilidad de cambiar y aceptar esos virajes.

Que seamos emprendedores no quiere decir que debamos saber todo de todo… y este es un error común de orgullo que tenemos, simplemente por no querer hablar, pedir, preguntar…

Investigando sobre esto, llegué a un blog español que hablaba claramente de esto y que aqui comparto con ustedes:

  • Recordarse a uno mismo, constantemente, las metas que tenemos, los motivos por los que luchamos y por los que realizamos los sacrificios. Hay que visualizarlo. Me da igual que sea un seguimiento con un excel, un mapa enmarcado en la pared, o una foto especial en nuestro despacho, pero hay que machacarnos con que lo que hacemos tiene un sentido, una finalidad.
  • Hablar, hablar, y hablar. Tenemos que comentar nuestros problemas con alguien. Los más íntimos y peliagudos con gente de confianza, es fundamental para emprender contar con al apoyo de tu familia, de tu circulo más íntimo. Eso nos ayudará a darnos cuenta, en muchas ocasiones, que no somos un caso aislado. Que hay mucha más gente con esa misma situación y que la soluciona de distintas maneras, seremos especiales, pero no tanto. Tejer relaciones de confianza, comunicarnos con ello, y trasladar, si es posible parte del problema hacia arriba y hacia abajo.
  • Recordar siempre que, aunque la chispa de la creación, la toma de la decisión suele ser individual, difícilmente podremos llevarla acabo nosotros solos. Equipo y líder se necesitan mutuamente.
  • Por otro lado, conviene relativizar. No podemos autoexigirnos en exceso. No controlamos todas las variables. Existe el azar, la causalidad, y en ocasiones buscamos explicaciones que nos hacen mucho daño solo por negarnos a admitir que algo es fruto de la buena/mala suerte. Si pusiste todo de tu ser, y aun así por un golpe del destino sale mal, asumilo y no descargues tu ira, ni en vos mismo, autoculpándote, ni en los terceros.

NO EMPRENDAS SI NO ESTAS DISPUESTO A DAR EL PASO SIN MIRAR PARA ABAJO.

Siempre, nos digan lo que nos digan quienes estén afuera, EL EMPRENDIMIENTO es del EMPRENDEDOR y nadie, solo él, tendrá el control de él mismo.

También encontré un video dentro del blog de Jaime Estévez que habla exactamente de esto.

Si tenés algo que opinar, decir, criticar, no lo dejes pasar y escribilo.

5 pensamientos en “LA SOLEDAD DEL EMPRENDEDOR

  1. Pingback: 02_02_11 – UN PASO A LA VEZ | ALGO HABRÁ…

  2. Impresionante, en verdad es así….
    el emprender es una ilusión que uno lleva impregnado en el alma, yo creo es una vocación que no se puede rechazar, algo impreso….
    Que todas las profesiones tienen sus sacrificios, las que están en relación de dependencia serán soportar a jefes, compañeros, lineamientos externos…. el bajar un poco la cabeza en ese sentido…..
    Y los que somos independientes la soledad, el tomar decisiones solos…. todo un desafío… Coincido también que tener bien depurado el proyecto ayuda…. Que escuchar otras visiones distintas a la nuestra sobre determinado tema nos ayudan a no cerrarnos, a tomar una decisión menos sesgada, a cometer menos errores en la decisión final y a asegurarnos más en nuestras ideas, a defenderlas con más argumentos….

    Qué buen artículo…. lo felicito.
    MUCHAS GRACIAS.

  3. Tenés razón. Al fin, todo emprendedor de verdad, tiene -en su motivación- en los último lugares a la codicia. Está impulsado por otro motor… Pero en un equipo mil objeciones, señalamientos de peligros constantes, incapacidades reales o aparentes. Resultado de tanto pulido: emprendimiento descafeinado. Le falta la fuerza, el calor, la sangre del primer impulso. De toda esa parte de aventura. Un tanto quijotesca, a veces.
    Cuando al proyecto lo sometés a la depuración de mil retoques que lo hacen seguro, medido, etc, etc, te encuentrs que, ahora sí, parece que su único meta fuera la codicia.
    Me gustó. Gran tema.

    • Horacio,
      Que bueno comprobar que hay gente que sufre y siente lo mismo. Por mejor equipo y más comprometido que esté, siempre vienen después del emprendedor, y solo él es quien sabe que, cuando y donde hay que tomar tal o cual desición.
      gracias por sumar.
      Ezequiel

    • Gracias por tus palabras y sumar a esto. No tengo ninguna duda que es un camino que dura la vida y que fuera de esa “soledad” de la que hablo, también lleva impresa una gran alegría por los logros que se alcanzan.
      Saludos

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