DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS!

Hace unos domingos, uno cómo cualquier otro, fui a misa con mi familia.

Muchas veces siento que voy solo por cumplir con mi religión y nada más. Muchas veces siento que hasta me engaño a mi mismo si no pongo cuerpo, mente  y alma en las cosas que hago, si no ofrezco a Dios cada cosa que me pasa, sea la que toque ser en cada momento.

Ir a misa, aunque sea lo único que haga, sino lo hago con el corazón en la mano, creo que no sirve, no siento que le sirva a nadie. Pero como se que hay momentos donde la Fe flaquea un poco, igual debemos insistir con los sacramentos, la comunión, la confesión. Talvez sentimos que aunque fisicamente estemos, estamos en cualquier lado, pero ahí es donde quiero llegar. Cuando más desconectado te sentís en la relación con Dios, ahí es cuando te toma la mano y te habla.

Como te decía, fui a misa y escuche un testimonio de Dios, un testimonio de Dios entre los hombres. Ésto me hizo pensar que tenemos que estar con el corazón receptivo y al mismo tiempo con el corazón generoso para dar y para poder comprender los testimonios de Dios en los otros.

Este testimonio, habla de gente común, habla de gente que es igual que vos y que yo.

En su Homilía (Se denomina homilía o “sermón” a la exhortación panegírica, en la cual el obispo, el sacerdote o el diácono se dirigen a los fieles tras la proclamación de las lecturas y del Evangelio propios de la eucaristía, o del sacramento que se esté desarrollando. La homilía, como parte integrante de la Liturgia de la Palabra viene ya descrita en el testimonio escrito en el año 155 de san Justino en el que explica al emperador Antonino Pío, cuáles son las prácticas de los cristianos. Ya entonces como ahora la homilía se situaba entre la lectura de la Palabra y la Oración de los fieles u Oración Universal), el Padre Edgardo contó dos testimonios muy humanos. El primero de ellos, tan corriente que creo que por nuestros apuros y corridas de todos los días (muchas veces solo mentales), no podríamos siquiera apreciarlo.

I-

A primera hora de la mañana, el Padre Edgardo fue a un supermercado a comprar un solo artículo que necesitaba. Llegó a la caja para pagar, cuando todavía no estaba completa la apertura. Era el primer cliente!!! Allí esperó viendo como la cajera ordenaba los papeles, contaba el dinero, acomodaba las bolsas y finalmente, SE PERSIGNO. Una vez hecho esto, lo saludo y lo atendió. La sorpresa que le causó fue tal, que el Padre Edgardo le pregunto porque se había hecho la señal de la cruz (aclaro que él no estaba con vestimenta que lo identifica como tal). La cajera del supermercado, con mucha humildad y naturalidad, le respondió: “CADA DIA NUEVO SE LO OFREZCO A DIOS”. Y continuó: “NADA DE LO QUE HAGO TIENE SENTIDO SI NO ES POR Y PARA DIOS”.

La sorpresa y emoción fue inmensa, igual que su alegría. Escuchar a una persona corriente, que tiene el valor de dar su testimonio sin saber quien es el que está del otro lado, es un ejemplo de Cristiano, un EJEMPLO DE APOSTOL.

Como el Padre Edgardo quedó debiéndole 15C (la excusa perfecta para regresar), volvió a la Parroquia y lo primero que hizo, además de tomar las monedas, fue tomar un Rosario para regalárselo.

Cuando regresó al supermercado, ya colmado de clientes, se acercó hasta la cajera (él ya vestía con su atuendo de sacerdote), le entregó las monedas y acto seguido EL ROSARIO. Sin mediar palabras, la cajera se puso a llorar. Ella entendió que Dios le estaba respondiendo a sus rezos!

II-

Al Padre Edgardo, siendo joven, le toco acompañar a los enfermos del Hospital Borda.

Uno de los tantos enfermos que acompañó (un chico joven, Esteban), estaba con miedo a morirse. Para que no sienta miedo, el Padre Edgardo le dijo: “Hagamos un trato. Si yo me muero antes que vos, cuando esté al lado del Padre, voy a rezar por vos“. “Y si vos te morís antes, cuando estés al lado del Padre, reza por mi“. Con ese trato acordado, los dos se despidieron.

Varios meses después, lo llaman de urgencia porque Esteban estaba muriendo. Cuando el Padre Edgardo llega, Esteban estaba recostado con los ojos cerrados, ya estaba ciego por su enfermedad. Se sienta a su lado, y con mucha suavidad le toma su mano. Esteban lo reconoció porque siempre él hacía eso. Entonces, Esteban con vos apagada le dice: “No me olvidé de nuestro trato“.

El Padre Edgardo pensó cuál sería ese trato, porque con tantos enfermos que visitaba diariamente no podía recordarlo. Esteban continuó diciendo: “Hoy cuando esté en la casa del Padre, voy a rezar por vos“. En ese momento, recordó la promesa que se habían hecho uno al otro.

Esa tarde Esteban murió.

III-

Dios está presente en historias como estas y como muchas otras tantas que no reconocemos.

Nuestra vida esta marcada por las VIDAS que compartimos, que nos regalan otros. Yo te propongo especialmente hoy, que dejemos nacer dentro nuestro esta Nueva Vida. Vida que necesariamente tiene sentido si la ofrecemos a otros. Y también que abramos nuestro corazón a todas esas Vidas que nos rodean, para reconocer esos signos de Dios Vivo.

Quiero terminar con un saludo muy especial en esta Navidad! Que Jesús pueda nacer en vos para dar vida a otros!

FELIZ NAVIDAD!

7 pensamientos en “DIOS ESTA ENTRE NOSOTROS!

  1. recién lo puedo leer. Que distinto sería el mundo, no? si todos fueramos concientes del permanente acompañamiento de Dios.! muy bueno lo que escribiste es cierto que muchas veces uno está de “cuerpo presente” y de pronto una palabra es como un campanazo que despierta , y todo recupera sentido y se acomoda en el lugar que le corresponde. Un beso grande

  2. Cheque, lindisimo lo que escribiste, me encanto!
    Gracias por tu reflexión y tu testimonio!
    te mando un beso grande
    buen comienzo 2011!

  3. Ezequiel, me encantó y me reconfortó.

    Dios está TAN presente a cada momento!!!

    A veces casi me asusta de tan cercano que lo siento.

    Ojalá aprenda como la cajera, a entender que sin Dios nada tiene sentido.

    Un abrazo y gracias,

    Tomi

  4. Gracias por este testimonio, amigo.
    Me conmovió hasta las lágrimas, y es cierto, Dios está en los pequeños detalles de nuestra vida….y nuestra vida es un regalo suyo. Cuidémosla, honrémosla.
    Feliz navidad!
    Ana Clara

  5. Gordi, vuelvo a leer estos testimonios y me vuelvo a emocionar!!!!! Que lindos que son!!!! Y que facilidad tenés para escribirlos!!!!
    TE QUIERO MUCHO!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s