TENER CONFIANZA.

“La confianza es una hipótesis sobre la conducta futura del otro. Es una actitud que concierne el futuro, en la medida en que este futuro depende de la acción de un otro. Es una especie de apuesta que consiste en no inquietarse del no-control del otro y del tiempo”. LAURENCE CORNU – La confianza en las relaciones pedagógicas.

Hace unos días, me confiaron un trabajo que debía ser realizado en 24 hs hábiles, e incluía la contratación y coordinación de varios proveedores. Con la misma confianza que ellos depositaron en mí, hablé con mis proveedores.  Por suerte el trabajo íntegro salió tal cual lo proyectamos.

Este trabajo implicaba la construcción de un stand, selección y capacitación de promotoras, uniformes, telefonos celulares, instalar identificaciones para cerca de 250 comercios en Pilar, Martinez y Moreno. Todo en 24hs hábiles. Más allá de haberlo podido realizar, caí en cuenta que en este tipo de pedidos, uno no se concentra en el negocio que gana, sino en el compromiso que se asume y la intensidad con que lo encaramos.

Lo que me hizo pensar esto, es cómo más allá de ser un trabajo, uno construye una red de confianza para arriba y para abajo, del que todos dependemos. Esa red, tiene una característica de opuestos muy obvia. Es por igual rígida y frágil.

Siempre que interactuamos con otros, sea cualquiera el nivel de interacción, implica poder confiar o que confíen. También comprobé que si llevamos los momentos de presión y tensión con el nivel de adrenalina adecuada y mucha alegría, el resultado es aún más gratificante.

Lamentablemente nos encontramos casi a diario, que gente que rompe con estas “redes de confianza”, redes capaces de sostener cualquier cosa. Esto a los líderes y a los que están por debajo, lo obliga a ser muy cuidadosos al momento de seleccionar las personas. Y como piezas de algo mayor, todos somos necesarios, indispensables, imprescindibles.

Esto me hizo replantearme todas las cosas que hago, como cada vez que acepto un pedido, me ofrezco para algo, propongo algo, todo, pero absolutamente todo implica un grado de responsabilidad y de confianza que nos haría pensar más de una vez las cosas antes de hacerlas.

Soy de los que peco por decir que si mucho, por querer ayudar a todos, por ofrecerme para todo.. pero eso también es parte de mi esencia y de mi alegría diaria. Creo que si no lo hiciese, sería un tipo triste.

Lo que quiero decir con esto, es que tenemos que tener la certeza y alegría que debemos confiar en los demás (aunque a veces cueste) y tenemos que sentirnos honrados porque confíen en nosotros.

Te mando un saludo y espero que esto te guste o te haya servido de algo. Que tengas una buena semana!


ESTOY CANSADO

cansancio

A esta altura del año, es muy difícil encontrar a alguna persona que no nos diga con cara de rendido “ESTOY CANSADO”, y no lo puedo negar, soy de esos. Esos que esperamos el fin de año como si fuera el gran salvador!!

Estas últimas dos semanas, fueron especialmente cansadoras, no de lo físico, sino de la cabeza. Hace un año dejé de trabajar en la agencia  y decidí en esa salida no volver al trabajo empleado. Menuda decisión, porque si de por sí, en nuestra Bendita Argentina es difícil emprender, sumale el contexto global y particular + nuestros INGOBERNANTES… te la regalo.

Fue un año difícil, pero un año que valió cada día. A pesar de las dificultades, estoy feliz de esa decisión.
Todas las mañanas me animo a seguir atacando la realidad y reforzar esta decisión, la de emprender.
Hoy después de un año de esfuerzo, sacrificio (de mi increíble familia), amor por lo que hago, estoy viendo un camino claro por delante. Está buenísimo, pero me genera mucha ansiedad, preocupación también, porque uno quiere superar siempre sus expectativas y sorprender. Mayor aún cuando no todo depende exclusivamente de vos.

Pero como les decía al principio, “ESTOY CANSADO”, y me cuestiona cuanta energía puedo tener para llevar adelante mis nuevos desafíos. Cómo hacer para renovar esas energías cuando en realidad no cortaste ni 10 minutos (especialmente tu cabeza).

Ya les conté antes el porque de mi blog, un espacio de mi entero dominio donde pueda dar y recibir, un lugar de encuentro que me permita mostrarme talvez, de una manera que no muchos me conocen…. pocos me veían escribiendo, y eso me gusta, porque en este tiempo encontré mucha gente que me comentó que le gustaba lo que hacía y es un gran motivador también.

Y por todo esto decidi volver a leer un libro que les recomiendo a quienes como yo “estén cansados”. Lo leí por primera vez hace unos 4 años participando de un entrenamiento de “Liderazgo, comunicación eficaz y Relaciones Interpersonales” en DALE CARNEGIE. El libro se llama “Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida”. Obviamente no es un libro mágico, pero nos permite meternos un poco dentro nuestro, reconocer esas preocupaciones, darnos herramientas para manejarlas hasta eliminarlas y finalmente vivir más intensamente nuestra vida.

Estoy cansado, si. Pero estoy Feliz, porque veo cosas buenas por delante. Maqui y mis hijas me hacen tener energías que no creí que tuviera. Está buenísimo.

Bueno, ya entramos al jueves, asi que no les voy a decir buena semana, pero espero que hasta acá, más allá de la lluvia les haya ido bien.

Chau

SABEMOS LO QUE HACEMOS?

Por Ezequiel de Olazábal (30|09|09) (Tiempo de lectura 4´02´´)
Nota: si preferís descargar el archivo en Word, hacé click en el link: SABEN LO QUE HACEN.

Después de desayunar con un amigo, y de una muy buena charla, se nos dispararon varios pensamientos respecto a tomas de decisiones, objetivos, metas, planes, y la tan popular frase “¿Que hago con mi vida?”.

Lo primero que pensé y que me sorprendió, es que no importa la edad que tengamos, siempre de alguna manera estamos comenzando. Cada día es un nuevo día y una nueva oportunidad de hacer algo, que me cambie y nos cambie la vida. Y esto no depende de la edad, porque para nosotros, tengamos la edad que tengamos, nos sentimos listos para un nuevo desafío. Y para encarar ese desafío debemos tener la mente clara, para no perdernos en el intento.

Sin embargo, en lo personal, después de todo un año de caminar empresas, reuniones, proveedores, colegas, en casi todos encuentro el común denominador de no saber (por lo menos conscientemente) que es lo que quieren de su vida, o peor, porque hacen lo que hacen. Todos, me dan la sensación que es la propia inercia quien los empuja, día tras día, a completar sus obligaciones y responsabilidades, con un gran esfuerzo en muchos casos. Se ocupan de lo Urgente y no de lo Importante.

  • ¿Pero que hay atrás de eso?
  • ¿Qué es lo que nos moviliza?
  • ¿Cuál es la alegría que estamos buscando?
  • ¿Estamos en el lugar correcto?
  • Eso que creemos alegría, ¿es realmente así?

Cuando trabajaba con los Frailes Dominicos, siempre me llamó la atención que dijeran que el fin de cada persona en la tierra es llegar a ser Santo. Y para lograr eso, todos los días debíamos proponérnoslo conscientemente, cada unos de los días de nuestra vida. Uau! Cuando me miraba al espejo no veía un santo ni nada parecido, y sin embargo justo era ese el desafío. Tiene que ver con reconocernos como somos, aceptarnos y desde ahí empezar a caminar.Y esto no tiene que ver con la religión a la que pertenezcamos.

Según Wikipedia: “Los santos (< latín sanctus, -i; griego hagios, hebreo qâdosh [‘elegido por Dios’]) son hombres o mujeres distinguidos en las diversas tradiciones religiosas por sus supuestas relaciones especiales con las divinidades. Estas relaciones conducen a una especial distinción de los sujetos por sus cualidades en especial morales, y este sentido se preserva en tradiciones espirituales no necesariamente teístas.”

lider

Otro tema que me tiene mal y pienso mucho en él, es el grado de egoísmo que domina (iba a poner predomina, pero domina es lo real) en nuestro país, y en nuestros –mal llamados- Líderes. Ese egoísmo los ciega de tal manera que no tienen la menor capacidad de ver más allá de sus propias narices e intereses. Provocando caos en la población, por la imprevisibilidad dominante de sus decisiones.

Por otro lado, siempre creemos que nuestros males son culpa de terceros y nos quedamos muy cómodos en esa posición, quejándonos sin hacer nada para cambiarlo.

Hay una clásica frase (al menos para mí, porque Mamá la repetía permanentemente) que dice “La Caridad empieza por casa” y se aplica a todos los aspectos de nuestra vida.  Esa frase tiene que ver con el liderazgo, tiene que ver con que si yo no puedo liderarme (teniendo claras mis metas y objetivos, y actuando a la altura que me exigen), no voy a poder liderar para abajo –equipos de trabajo, hijos-, y para arriba –jefes, padres, etc.-. Y esta situación se da mucho, jefes que tienen mucha gente a cargo, que quieren mostrar caminos que ni ellos saben dónde están y solo los lleva a la frustración y el fracaso.

Si nosotros, como buenos líderes podemos ver todo el escenario, hasta en las situaciones más desfavorables, vamos a poder tener la tranquilidad de decidir correctamente y estar tranquilos frente a esa, sea cual sea la decisión.

¿Mi planteo con este post?

  • Que trabajemos más nuestra espiritualidad, -dedicarnos tiempo para nosotros y para Dios-.
  • Que pensemos con tranquilidad que es lo que quiero de mi vida y que tengo que hacer para transitar ese camino –fijar metas y objetivos-.
  • Que podamos liderar para arriba y para abajo motivando a nuestros equipos / familias con nuestros proyectos.
  • Involucremos a quienes nos quieren, compartamos lo que nos pasa –siempre es bueno tener compañía-. (Compartir las tristezas las divide, y compartir las alegrías las multiplica).

Creo que si logramos hacer este ejercicio (me desafío diariamente con esto) vamos a ser más felices y vamos a transmitir esa felicidad a quienes nos rodean.

Que tengas mucha suerte.