PRIMER AÑO DE ALGO HABRA!

Un aniversario, sea del tipo que sea, generalmente nos pone en una situación de análisis. Un momento para parar, para pensar. Muchas veces seguimos derecho y ni queremos darnos vuelta porque estamos yendo para adelante y eso es lo importante.

Hace un año atrás, yo comenzaba con este blog. Lo llamé Algo Habrá porque no tenía idea que iba a contener…. Talvez en el inicio pensé que podría compartir experiencias  vinculadas a mi trabajo, contar casos de acciones en las que podría haber formado parte, pero no pasó nada de eso. Encontré un lugar donde poder volcar las cosas que me pasan, las cosas que siento, las que pienso. Mis preocupaciones y alegrías. Encontré un lugar, donde me permite compartir un poco que quién soy.

Cuando me preguntaban porque quería ponerme con esto, yo decía lo que me venía a la cabeza en ese momento, pero la realidad, es que el 2009 fue un año de muchísimo esfuerzo y trabajo y con muy pocos resultados. Un año donde decidí apostar por lo mío haciendo oídos sordos a deseos de muchos, que no eran los míos. Con una increíble mujer, que a pesar de ir contra lo que ella esperaba, me apoyó hasta el último instante.

Yo sabía que trabajando en este blog iba a ir indefectiblemente para adelante, dependía únicamente de mi, de mi esfuerzo y yo podría sentir que algo de todas las cosas que había comenzado iría para el lugar que quería.

Un año después, siento que esto que para mi fue como un regalo y cable a tierra, se está convirtiendo en una parte de mi persona, un espacio que necesito llenar, un espacio que me completa a mi también.

El 24 de agosto de 2009, publiqué mi primer post “Casa de la Bondad ¡Manos a la Obra!” y sin darme cuenta como, 53 personas ya lo habían leído.  En “Sobre Blogs que Leo” me llevé la sorpresa de tener mis primeros 5 comentarios, ahí pensé la responsabilidad que podía tener por esto… yo escribía y personas del otro lado me leían… uau.

Un año después, llevó publicados 47 post (aunque este es el 48), tuve 6693 visitas, 178 comentarios. Escribí algunos post que me costaron publicar, pero sin embargo aunque tocando temas comprometidos tuvieron buena recepción, principalmente “Sobre al vida, la muerte y la tecnología”, “Mi historia de amor”, “Amigos, la familia que se elige” y últimamente “Pandemia de Insensibilidad”.

La gran suerte que tuve, es que a pesar que después pude empezar a ir para adelante con mi trabajo también, esto lo pude mantener y quise seguir dándole su espacio en mi vida. Espero que haya mucho más todavía, espero que siga habiendo gente que le guste lo que escribo y como lo escribo.

Gracias por estar, yo estoy muy contento.

PANDEMIA DE INSENSIBILIDAD

Una pandemia, vocablo que procede del griego pandêmon nosêma, de παν (pan = todo) + δήμος (demos = pueblo) + nosêma (= enfermedad), expresión que significa enfermedad de todo un pueblo es la afectación de una enfermedad infecciosa de los humanos a lo largo de un área geográficamente extensa

Por la mañana mientras caminaba hacia un reunión, previo acompañar a mis hijas mayores al colegio, pensaba en el estado en que estamos los que vivimos en la Capital Federal.

Caminamos inmersos en nuestro propio mundo, nuestros propios problemas, ajenos a lo que nos pasa alrededor. Esquivamos basura, baldosas rotas, m….. de perros, indigentes tapados con sus mantas durmiendo en la vereda y NI LOS MIRAMOS. Los autos y colectivos que no respetan el paso y te obligan a correr para cruzar a pesar de estar con un cochecito, agresión permanente de la gente, mal trato, falta de educación. Y lo primero que pensé fue QUE NOS PASO?, pero triste me quedé cuando caí en cuenta que el problema es LO QUE NOS PASA.

Desde hace tiempo, en realidad desde el día que Maqui quedó embarazada de Delfina, me preguntaba si yo quería educarlas y que crezcan en Buenos Aires. Hoy, ya con tres hijas, y con una ciudad y un país que sigue “rumbo a lo desconocido” me planteo más que nunca esto.

Desde que nací hace ya 40 años, viví en Barrio Norte; Tengo recuerdos de irme de casa al kiosco de revistas y pasar toda la tarde con Tito -el diariero- y Mamá ni se preocupaba porque no pasaban las cosas que pasan ahora…. ya hablo como viejo y todo. Hoy me da miedo que mis hijas quieran correr como yo la hacía, me da miedo que se suelten, que saluden a desconocidos. Pensé si era paranoia mía, pero hablando con otros padre, los comentarios fueron los mismos o peor.

Claro que en medio de esta realidad, hay personas que desde su lugar tratan de inculcar educación, valores, alegría. Cosas tan básicas y elementales pero tan ausentes  y poco a la vista, que asustan. Y que hacer al respecto es la gran pregunta,

  • ¿que puedo hacer yo para cambiar mi entorno positivamente?
  • ¿Cómo hago para ir contra este sistema?

La primera propuesta para poder empezar a cambiarme yo en primera instancia, es lograr ponernos en el lugar que se coloca un fotógrafo, ya que él no ve las cosas, LAS MIRA, y allí encuentra los motivos y los conceptos que busca fotografiar. Ese es el ojo que yo les invito a utilizar, un ojo que nos haga mirar las cosa, involucrarnos con lo que vemos y comprometernos con eso. Difícilmente creo que podamos ir contra el sistema, pero si podemos elegir con quien y en donde queremos estar.

Hay veces que el anhelo que tenemos implica sacrificios, pero esos sacrificios traen aparejada una alegría si los sabemos manejar. Siempre los sacrificios vienen en combo con un premio.

No te sigas enfermando, no te dejes infectar por esta ciudad enferma donde vivimos. Tenemos que curar esta pandemia con un cóctel de ALEGRIA, EDUCACION Y VALORES. Esto es lo que indudablemente nos hará más inmunes y con esa fortaleza podremos caminar con la frente bien en alto y contagiando salud a quienes nos rodean. Usalo en la calle,  en tu casa y en tu trabajo. Después contame como te va, seguro que nos podemos llevar lindas sorpresas.