9 AÑOS.

Minientrada

Que difícil es mantener el equilibrio en un matrimonio. El conocerse tanto, hace que el margen de error sea cada vez menor, y que uno tenga que ser cada vez más creativo para seguir manteniendo la espontaneidad e inocencia de esos primeros días. Lograr esto está buenísimo, pero también te obliga a esforzarte mucho!

Por otro lado, Que felicidad te da sentir que estás cerca de lograr eso!!!.

Hoy con Maqui cumplimos 9 años de casados. No te miento si te digo que no entiendo como llegamos, alguna vez lo dije y lo voy a seguir repitiendo, mi familia es mi mejor y más complejo proyecto. Cada día es una empresa nueva, con situaciones nuevas, algunas más difíciles que otras, pero cuando la construimos con bases muy solidas, es un placer transitar ese camino.  Cuando repito que no sé como llegué acá no es por ella, sino por mi. Un eterno emprendedor de proyectos inconclusos :(.

Mi felicidad es eterna cuando de noche, apoyado sobre el marco de la puerta del cuarto de las chicas, veo dormir a Delfina, Clara e Inés. Te aseguro que se me llenan los ojos de lagrimas de emoción, de no terminar de comprender el milagro de la vida. Cada una de ellas es única y distinta a sus hermanas. Las tres me regalan amor a diario y yo me siento culpable muchas veces de no devolverles más de lo que ellas me regalan.

En estos nueve años pasaron muchas cosas, muchas para contar, pero cuando la miro a Maqui me siento importante, estoy feliz, sé que estamos bien, muy bien… y que es un regalo de Dios. Me pone limites, me ordena, me hace definitivamente mejor, me ayuda a mejorarme todos los días.

Pensar que pasamos de nuestra intimidad a formar una familia con 3 hijas es mágico… sí, es verdad que demanda más energia, pero no hay nada que pueda compararse a ser padre, o más que eso, a la mirada de tus hijas. Esa mirada cargada de amor derrumba cualquier muro, no hay fuerza que pueda pararnos. Y ahí, justo en ese momento, me doy cuenta porque tengo tanta energía, porque a pesar de todos los traspiés, seguimos para adelante.

Sin duda hay muchas cosas que podrían hacer de nuestra vida mejor, o hablando con más honestidad (y con más egoismo), que podrían hacer mi vida mejor. Pero cuando “ya no sos solo”, los egoismo tienden a desvanecerse y a complementarse con los de la otra persona.

Hoy escribo esto para agradecer, primero que nada a Dios por haber puesto a Maqui en mi camino, por habernos regalados tres hijas que me completan y me ayudan a ver el mundo con ojos mucho menos viciados, y también a buscar lo mejor para ellas.

También agradecer a nuestros padres, papá y mamá y Fer y Jandry, que cómo padres supieron darnos las mejores herramientas para formarnos como personas integras, honestas y con valores cristianos.

Y sin duda a nuestros hermanos y amigos, que de una u otra manera tambien nos acompañan a transitar este camino.

Gracias a todos y por muchos años más de estos mismos esfuerzos, sacrificios, darnos y recibir.

Ezequiel

LA SOLEDAD DEL EMPRENDEDOR

Toda mi vida tuve esa doble sensación de alegría y soledad al momento de emprender. Emprender por el simple hecho de encarar algo, no necesariamente “construir” una empresa.

Aunque cualquier proyecto, sea de la índole que sea es “emprender”.

Tengo casi 40 años y no tengo duda, por mi manera de ser, que voy a emprender hasta el último día que viva. Esa es mi esencia, esa es mi vida y mi combustible. Hay veces que tengo la sensación que estoy condenado a sufrir toda mi vida :-).

Hay gente en cambio, que tienen la paz y tranquilidad de “pasar” la vida haciendo lo que otros le mandan, y está bien y se sienten bien, porque en definitiva, son sus grandes empresas quienes los protegen de tomar esas desiciones; y otros rayados que no podemos estar tranquilos nunca, porque hasta dormidos estamos pensando que vamos a encarar de nuevo al día siguiente.

Un post de DAMIAN VOLTES del mes de julio habla de esto, pero puntualmente del foco, en cuanto a la asignación de tiempo, dinero y cabeza para los proyectos. Que tiene mucho que ver con esto de la soledad.

Puntualmente, lo que interesaba contar, es lo que se conoce como SOLEDAD DEL EMPRENDEDOR.  Esta soledad del emprendedor, es algo que la puede entender solo quién emprende, no quien forma parte del equipo, porque si la idea y el impulso fue tuyo, esa otra persona (equipo) por más comprometida que esté, no es quien lo lleva en la sangre ni quién lo sufre en el corazón.

Soledad

También pasa, que las decisiones que ponemos sobre la mesa para discutir en equipo  (creyendo que es lo correcto), muchas veces terminan siendo las no suman, porque no hay como lo que decide el emprendedor (con la carga y soledad que implica). Esa decisión es la que vale. No siempre la buena desición es la correcta.

Es fundamental que en todo el proceso, sigamos con la apertura de cabeza para ver más allá de “nuestra idea”, fortaleciendo conceptos, decisiones, cada uno de los pasos, acompañándose con gente que sepa (especialistas) en cada una de las áreas donde nosotros flaqueamos. Porque muchas veces, por no decir casi siempre, el proyecto que iniciamos, nunca es el mismo que el que termina siendo. Y por esto debemos tener el dinamismo y la flexibilidad de cambiar y aceptar esos virajes.

Que seamos emprendedores no quiere decir que debamos saber todo de todo… y este es un error común de orgullo que tenemos, simplemente por no querer hablar, pedir, preguntar…

Investigando sobre esto, llegué a un blog español que hablaba claramente de esto y que aqui comparto con ustedes:

  • Recordarse a uno mismo, constantemente, las metas que tenemos, los motivos por los que luchamos y por los que realizamos los sacrificios. Hay que visualizarlo. Me da igual que sea un seguimiento con un excel, un mapa enmarcado en la pared, o una foto especial en nuestro despacho, pero hay que machacarnos con que lo que hacemos tiene un sentido, una finalidad.
  • Hablar, hablar, y hablar. Tenemos que comentar nuestros problemas con alguien. Los más íntimos y peliagudos con gente de confianza, es fundamental para emprender contar con al apoyo de tu familia, de tu circulo más íntimo. Eso nos ayudará a darnos cuenta, en muchas ocasiones, que no somos un caso aislado. Que hay mucha más gente con esa misma situación y que la soluciona de distintas maneras, seremos especiales, pero no tanto. Tejer relaciones de confianza, comunicarnos con ello, y trasladar, si es posible parte del problema hacia arriba y hacia abajo.
  • Recordar siempre que, aunque la chispa de la creación, la toma de la decisión suele ser individual, difícilmente podremos llevarla acabo nosotros solos. Equipo y líder se necesitan mutuamente.
  • Por otro lado, conviene relativizar. No podemos autoexigirnos en exceso. No controlamos todas las variables. Existe el azar, la causalidad, y en ocasiones buscamos explicaciones que nos hacen mucho daño solo por negarnos a admitir que algo es fruto de la buena/mala suerte. Si pusiste todo de tu ser, y aun así por un golpe del destino sale mal, asumilo y no descargues tu ira, ni en vos mismo, autoculpándote, ni en los terceros.

NO EMPRENDAS SI NO ESTAS DISPUESTO A DAR EL PASO SIN MIRAR PARA ABAJO.

Siempre, nos digan lo que nos digan quienes estén afuera, EL EMPRENDIMIENTO es del EMPRENDEDOR y nadie, solo él, tendrá el control de él mismo.

También encontré un video dentro del blog de Jaime Estévez que habla exactamente de esto.

Si tenés algo que opinar, decir, criticar, no lo dejes pasar y escribilo.