18_01_11 – LIBRE.

Si, ya se que es una imagen un poco extraña, pero cuando caminaba hoy cerca del monumento de Lola Mora a las Nereidas, de golpe ví una imagen que me llamó la atención. El caballo parado sobre las torres de Puerto Madero!!.

Esa foto la busqué y no la vi, pero me gustó esta. Encarando para adelante aunque está frenado por ese caño.

Creo que tiene que ver con lo que escribí ayer sobre la rutina y no avanzar. Este es el ejemplo claro de como, aunque te sientas (o estes) atado a algo, tenes que tener esa actitud de reinventarte, de avanzar. A mi me cuesta, hasta con la más minima sonrisa, que es la que te hace convertir un momento más en uno especial. Ese es un primer paso, después es caminar y así seguir. Eso es lo que te hace sentir LIBRE!

Hasta mañana.

17_01_11 – ENTRE REJAS

“El hombre es un animal de costumbres, pero no olvidemos que la costumbre mata al hombre”.

Me paso pensando en esto, es como ese dicho que todos escuchamos mil veces…. “Cuando gane la lotería!!!!”que lotería? Si en tu vida nunca jugaste?. Ese es el tema principal!, es que la Rutina nos impide ser conscientes del momento presente, nos envuelve sin que nos percatemos de eso ,y cuando queremos darnos cuenta, paf! no podemos salir!. Los automatismos de la Rutina, hacen que muchos apliquemos esto a todos los ámbitos de nuestra vida, porque es más cómodo, y eso si que es peligroso, porque quiere decir que como seres humanos ya hace rato que están muertos.

Permanentemente hablamos (nos creemos) que la rutina la manejamos, que hacemos cosas diferentes y que nos mantenemos conectados con nuestro entorno pero muchas veces, hasta en el cambio mismo, estamos atrapados por ella.

El problema, y lo hablo en primera persona, es que nos dan miedo los cambios, tanto miedo que nos paralizan y nos obligan consciente o inconscientemente a transar con eso que no elegimos. O nos rendimos y caemos en un estado de knock out permanente que nos deja sin energías para pensar.

Te puede parecer raro, pero esto que te conté me lo inspiro el pobre perro de la foto. Lo veo desde hace tres años, saltando, ladrando, amenazando desde el balcón de ese primer piso. Y desde hace un tiempo está así, echado, triste, desmotivado, sin energías siquiera para ladrar.

Vos como te sentís en tu vida?

Sos lo suficientemente libre para no sentirte preso?

Para no sentirte “Entre Rejas?”.

12_01_11 – RELAX!

Hoy tuve que pensar cual sería la foto que ilustraría este post.

La verdad que después de una agitado día, llegué a casa con ganas de desconectarme de la rutina. La foto que no publico, es la que en el subte ya me imaginaba, el móvil hecho con las manos regordetas de mis hijas Delfi y Clari, de 5 y 3 años, y las tijeras, papeles, pegamentos y pinturas que usamos para hacerlo. QUE LINDO MOMENTO! Ellas y yo compenetrados en nuestro juego! Tan compenetrado, que cuando me acordé de la foto ya estaba todo guardado! 😦

La cuestión es que después me metí en la cocina, “Campari on the rocks en mano” gentileza de mi amiga Anita, y a preparar una rica ensalada. La verdad que la cocina no es mi fuerte, pero me relaja esto de tener mi momento, mis tiempos, mi silencio (siempre y cuando no entren las chicas a las corridas a la cocina!!!).
Otra cosa que me gusta, es que Clari (la de 3), trae una sillita matera del living, y se para al lado mío a verme lavar y cortar toda esa verdura mientras me pide tomate!!!

La foto dista un poco de lo que tenía en mente… pero ahi está. Seguramente de acá a fin de año algo mejoren! 😉

Hasta mañana!

RUTINA O HABITO?

rutina

El hombre es un animal de costumbres, pero no hay que olvidar que la costumbre mata al hombre.

Sin duda una frase real, hasta la última de sus letras. La rutina en el hombre, es lo que tiene para sentirse “seguro”. Las cosas que no dominamos, no conocemos, o no están en nuestra rutina, son las que nos hacen dudar hasta de quién somos.

Hay días que me levanto angustiado y sin tener clara la razón. Pasa el día y que (siento que) hice? NADA.  ¿Nada? si no paré un minuto desde que me levanté hasta que volví a la cama!! … Ahora bien, ¿puede pasar un día y darme el lujo de dejarlo ir sin que pase (supuestamente) nada? Esa sensación la tenemos muchas veces porque nuestros días son tan iguales que no nos damos cuenta que pasan.

Parte de romper con la rutina, tiene que ver con vivir de manera consciente eso que hacemos rutinario, tratar de cambiarlo o alterarlo para de esta manera poder sentirlo, experimentarlo, y hasta disfrutar de esas cosas sin valor (aparente) que hacemos. Yo leí en algún lado que la rutina “es una costumbre arraigada o un hábito adquirido por mera práctica que permite hacer las cosas sin razonarlas”. Por Dios que aburrimiento¡!!.

Cualquier rutina es APRENDIDA más que innata. Y como tal, ese aprendizaje lo debemos cambiar por otro que nos haga bien. Siempre me/nos quejamos porque comemos mal, el poco ejercicio que hacemos, que dormimos poco o mucho, y muchas otras cosas que aunque las tengamos presente, las hacemos un minuto después sin pensarlas. WIKIPEDIA da una receta (métodos) comúnmente usados para romper con las costumbres indeseables:

  1. Sustituir la acción habitual por una nueva;
  2. Repetir el comportamiento hasta que se vuelva desagradable;
  3. Separar al individuo del estímulo que lo induce a determinada conducta;
  4. Habituación y
  5. Castigo.

Creo que la más recomendable es la primera y yo recomiendo hacerla de manera gradual para que el cambio sea real y final. Y como puse en el post de SOBRE EL TIEMPO QUE TENEMOS Y NO TENEMOS?? debemos empezar por hacer las cosas que más nos disgustan o nos cuestan primero, a fin de sentirnos satisfechos y realizados.

Entonces, resumiendo un poco estas cosas que escribí, yo recomiendo (y me desafío también) los siguientes tips para romper con la rutina y mejorar nuestros hábitos:

  1. Identificar los hábitos que no nos hacen bien.
  2. escribirlos
  3. proponerse el habito que reemplazará cada uno de los anteriores
  4. Fijar etapas claras y realizables para provocar esos cambios
  5. Utilizar todo tipo de recordatorio posible para que “la rutina” no nos gane
  6. Alegrarse sinceramente por cada logro alcanzado

Quiero que sepan, que también tenemos que luchar contra la ansiedad que nos juega malas pasadas cuando pretende que las cosas se hagan más rápido que lo natural. No se dejen tentar por saltear etapas, porque eso puede desmotivarnos y hacernos perder el interés por seguir adelante.

Mucha suerte.